Melancolía: Una Reflexión | Daniel Olivero González
Jornada de Nostalgia
Por Daniel Olivero González
Escribo como siempre para poder encontrar atisbos de respuestas a lo que me inquieta algunas veces y a lo que me atormenta las más... Pero hoy, solo quiero saludar a esta brisa de melancolía, de nostalgia o de añoranza de cosas que alguna vez fueron muy importantes, tan importantes que eran la luz guía de mi vida.
Y qué eran estas cosas; no eran cosas en realidad, eran esperanzas. Esperanzas construidas alrededor de una mujer (para variar), esperanzas basadas en promesas, en ilusiones, en actos y en todo lo que cada una de ellas significaron para mí; en esos momentos compartidos podía extrapolar una vida juntos, la que concluiría en una vejez acompañados y sostenidos mutuamente en los cimientos de un gran amor.
Podrán decirme que nunca es tarde para amar a una mujer; sí, puede ser cierto para algunos hombres, para mí lamentablemente ya no es opción por una cuestión de simple lógica. Los años pasan rápido y cobran su precio en salud, fortaleza y en todo, tanto que ya uno sabe que lo que anhelaba de joven ya no podrá ser y el buscarlo es insensato y hasta ridículo. Yo ya no tengo ganas de volver a hacer el papel de enamorado perdido, no me va el rol y no hay humor para ello.
Pero aún así siento nostalgia de cosas como caminar juntos un atardecer, o mirar una puesta de sol sin circunstancias ajenas ni problemas de subsistencia económica.
Tengo nostalgia de escuchar canciones que hablen de amores eternos, de corazones entregados sin pedir nada a cambio, de mundos de dos y de tanta tontera que se sienten hermosas cuando uno está enamorado.
Pero es una adicción, una necesidad de acallar los lados oscuros de mi ser, o de no enfrentar mi incapacidad de entender una sociedad que cada vez me parece más alienada y enferma. Quién sabe. Uno no puede decir qué vendrá en el futuro, aún así, con toda esta nostalgia encima, no me quedará sentado a ver cómo pasa el resto de mi vida.
Y en los años venideros le daré recreo a mi corazón para que dé rienda suelta a una jornada de nostalgia y melancolía.

Comentarios
Publicar un comentario